Aprendizaje de lenguas / Rincón didáctico

Aprendizaje de lenguas, una perspectiva “edupunk”

Hoy por hoy, saber idiomas resulta imprescindible. Viajar, evolucionar profesionalmente, e incluso obtener un título universitario requiere ese don de lenguas que a veces es tan difícil adquirir. Pero como en tantas otras cosas, Internet nos facilita la vida: ya no estamos limitados a asistir a una academia dos tardes a la semana, contratar un profesor particular o pasarnos unas semanas en el extranjero intentado aprovechar los pocos días de vacaciones que tenemos. Además de todo eso, la red está llena de recursos para aprender otras lenguas con una filosofía edupunk, es decir, basada en el hazlo tú mismo. mafalda

Pero esa avalancha de recursos no basta por sí sola, hay otros tres factores estrechamente relacionados e imprescindibles para poder aprender idiomas -y casi cualquier cosa- de forma independiente: la motivación, la gestión del tiempo y la creación de un plan de aprendizaje a medida de nuestras necesidades. Muchas veces, sin la presión del profesor, la obligación o el programa, nuestro objetivo se diluye en el tiempo, dejamos de lado lo importante en favor de lo urgente, por lo que la motivación es fundamental para tener éxito con el aprendizaje DIY. Además, es necesario organizarse de forma que aprovechemos al máximo los recursos que tenemos para optimizar nuestro aprendizaje de acuerdo con nuestras necesidades e intereses.Y eso, ¿cómo se hace? La siguiente propuesta aplica la guía de Anya Kamenetz a las características específicas del aprendizaje de idiomas.

0- Un poco de filosofía: ¿quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos?-

Antes de empezar a estudiar, buscar recursos o apuntarnos a un curso concreto, deberíamos pararnos a pensar cuáles son nuestras peculiaridades de forma que la experiencia de aprendizaje se adapte perfectamente a nosotros. Primero tenemos que preguntarnos cuáles son los niveles de partida y de llegada, qué sabemos y qué queremos conseguir.

Si vamos a aprender un idioma desde cero, lo tenemos claro, pero sino, debemos asegurarnos que el nivel que creemos tener es real, y no ese impreciso nivel medio que aparece en todos los currículos. Para ello, lo mejor es buscar un test de nivel online, que podemos encontrar fácilmente con solo teclear esas mismas palabras en un buscador. Normalmente, estos test no nos dan la oportunidad de probar nuestro nivel de expresión oral, por lo que podemos recurrir a otros métodos, como probar una clase con un tutor de conversación online, ya que estas clases de pruebas suelen servir al profesor en cuestión para establecer el nivel del alumno potencial. Al final de la sesión de prueba, debemos preguntar al profesor desde qué nivel empezaría con nosotros y qué aspectos son los que necesitamos trabajar más a fondo.

En cuanto al nivel que queremos alcanzar, dependerá de para qué queremos aprender ese idioma. Portugués para viajar por el país vecino, inglés para leer artículos científicos, italiano para estudiar a Dante o alemán para trabajar en Frankfurt, cada necesidad requiere un nivel y unas competencias diferentes, y cuanto más nos centremos en nuestras necesidades, más gratificante será el aprendizaje y más fácil mantener la motivación. En general, lo más lógico es empezar por el nivel siguiente al que tenemos realmente. Es decir, si partimos de cero, se trata de conseguir en primer lugar un nivel A1, pues ser realista a la hora de establecer los objetivos hace más fácil lograrlos.

IEDGE-DAFO

Análisis DAFO según IEDGE

Finalmente, es necesario hacer una especie de análisis DAFO de nuestra relación con el aprendizaje de idiomas, analizar cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, y las amenazas (falta de tiempo, timidez…) y oportunidades para aprender (prácticas, viajes…), con el fin de desarrollar la estrategia más adecuada a nuestras peculiaridades. Hay que atender también a nuestros gustos, prioridades, capacidades y situación personal. Cuantos más factores consideremos, más realista será el enfoque que aplicaremos.

1- Investiga online-

Después de este ejercicio de introspección, estás listo/a para lanzarte al mar de Internet. Lo primero es saber cuáles son los contenidos del nivel que quieres obtener. Para ello, puedes empezar con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación (MCER), un documento elaborado por la Unión Europea donde se consideran todos los aspectos teóricos relacionados con la enseñanza de lenguas, o basarte en los programas de estudios de alguna institución. Los institutos oficiales de cada país, tales como el Cervantes, el Camões o el Goethe, por citar algunos, proporcionan en sus webs información de primera mano al respecto, y si estudias para lograr una certificación, debes empezar por el programa de la Institución que va a examinarte

A partir de aquí, puedes empezar a buscar recursos para trabajar cada una de las destrezas y competencias: expresión oral, comprensión auditiva, expresión escrita y comprensión lectora, así como la gramática y el léxico. Los recursos se multiplicarán a medida que se abran pestañas en tu explorador, por lo que para ganar tiempo, lo más fácil es crear una carpeta de favoritos o alguna otra aplicación como Evernote para ir incluyendo páginas que más adelante explorarás a conciencia, quedándote solo con lo más útil.

2- Diseña tu plan personal de aprendizaje-

Debes ponerte una fecha (la del examen, la de un viaje…) y desarrollar una temporalización basada en los objetivos propuestos y los contenidos que debes adquirir. Una vez más, puedes emplear como base el programa de estudios de alguna institución ( o incluso, de un libro de texto) y desarrollar a partir de aquí un plan enfocado a trabajar aquellos aspectos que te resulten más difíciles o que se trabajen menos en la educación reglada. Por ejemplo, si sigues clases de conversación, profundizar en la lectoescritura, y al revés, si vas a clases tradicionales, centradas en gramática y vocabulario, es muy importante reforzar el trabajo de la comprensión y expresión oral.

Además, es conveniente ser concreto y organizado y ponerlo todo por escrito, pues visualizando la carga de trabajo y los objetivos ayudamos a cumplirlos. Por último, podemos pedirle a otra persona que revise nuestro plan, lo que nos ayudará a concretar y ser realistas.

3- Aprende online-

La gran ventaja que nos ofrecen Internet y los dispositivos a nuestro alcance es que permiten una inmersión total prácticamente sin salir de casa, una experiencia multicanal, más enriquecedora que facilita la motivación y favorece el aprendizaje. Las opciones son múltiples, desde cambiar la opción de idioma en la configuración del móvil a seguir un curso de tu especialidad en el idioma que estás aprendiendo, buscar una receta de cocina, leer las noticias o escuchar música. Como señalan los expertos de TED, lo importante es convertirlo en un estilo de vida.

4- Crea una red personal de aprendizaje-

¿Quién puede ayudarte? Compañeros de clase, profesores, ese primo que sabe tanto, la amiga que vive en el extranjero… Y la red se amplía a través de las redes sociales y otros recursos virtuales que nos permitan contactar con nativos, como las salas de estudio de los cursos online, las páginas de intercambios de idiomas, etc. Además, pregúntate también a quién puedes ayudar tú. Enseñar ayuda a aprender y a fijar los conocimientos y te permite aportar valor a tu red.

5- Encuentra un mentor-

220px-Humpty_Dumpty_TennielObviamente, puedes encontrar miles de clases y de profesores online, pero también puedes ir más allá. Si tienes que mejorar tu escritura, puedes contactar con algún periodista, escritor o bloguero para pedirle que te lea y te corrija, o para preguntarle alguna duda puntual. Si tus problemas son con la dicción, ¿qué tal pedir consejo a un coach de actores? Puede que estén demasiado ocupados para atenderte, o que directamente no les intereses, pero así estarás practicando la interacción en la lengua meta 😉

Además, tú también puedes aportar algo: ofrécete para traducir o para ayudar en algo relacionado con tus habilidades o tu especialidad.

6- Consigue una credencial-

Aunque tu objetivo y/o motivación inicial no sea obtener una certificación oficial, plantéate si no te merece la pena hacer un examen oficial. El reto de hacer un examen te ayudará  a mantenerte motivado, y quién sabe, tal vez un título venga bien a tu vida profesional.

7- Demuestra tu valor a una red-

Pues sí, demuestra lo que sabes, porque lo sabes y porque es un refuerzo positivo de tu aprendizaje. Escribe o colabora en un blog, usa las redes sociales, ofrécete para ayudar a alguien que esté aprendiendo también o participa en iniciativas más ambiciosas como esta de los traductores de TED.  Lo importante es, en primer lugar, que sientas cómo lo aprendido tiene utilidad, y en segundo lugar, si esto concuerda con tus objetivos, que demuestres tu conocimiento del idioma y su uso en el ámbito profesional.

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2 thoughts on “Aprendizaje de lenguas, una perspectiva “edupunk”

  1. Que post tan interesante!!
    Para lo que es cualquier tipo de estudio online no tendría problema, creo. Es más, la licenciatura la saque en la UNED y los últimos cursos apenas pase por la sede provincial. Pero para los idiomas…son mi asignatura pendiente!! Nunca se me han dado bien, ni online, ni con profesor ni con velas a la virgen de Lourdes!!! Y mira que me gustaría saber alguno pero nada, que debo tener el oído limitado al castellano y poco!!

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